octubre 28, 2009

- Mala vida -

He despertado temprano, me siento aturdido;
aún tengo en la boca un sabor extraño, agradable a decir verdad,
entre la mezcla logro distinguir tres sabores que tanto disfruto
y que tantas sensaciones me provocan.

¡Que dolor de cabeza!.
He pensado tanto y tantas cosas, talvéz sea por eso,
necesito relajarme.

Busco en los bolsillos del pantalón el último cigarro... y nada.

En lugar de eso encuentro dos notas, al leerlas recuerdo una palabra que he escuchado tanto,
y que en repetidas ocasiones sirve de referencia a mi persona para los amigos, los que me conocen;
roba toda mi atención,
se pasea entre mis pensamientos: "perro"

¿Será cierto?

Vuelvo a leer las notas...

Para mí es aquel que se apega tanto a las personas, no a todas aclaro,
que puede ser maltratado, abandonado, pateado,
y regresa como si nada,
¡que tonto!...
vuelve sin rencores,
leal.

¿Perro?...
Que acertado juicio.

Charlie RoCo

octubre 25, 2009

Cintio Vitier

El Desposeído


" No son mías las palabras ni las cosas.


Ellas tienen sus fiestas, sus asuntos


que a mí no me conciernen,


espero sus señales como el fuego


que está en mis ojos con oscura indiferencia.




No son míos el tiempo ni el espacio


(ni mucho menos la materia).




Ellos entran y salen como pájaros


por las ventanas sin puertas de mi casa.




Alguien habla detrás de esta pared.




Si cruzara, sería en la otra estancia:


el que habla soy yo, pero no entiendo.




Tal vez mi vida es una hipótesis


que alguno se cansó de imaginar,


un cuento interrumpido para siempre.




Estoy solo escuchando esos fantasmas


que en el crepúsculo vienen a mirarme


con ansia de que yo los incorpore:


¿querría usted negar, sufrir, envanecerse?


No es mía, les respondo, la mirada,


negar sería espléndido, sufrir, interminable,


esas hazañas no me pertenecen.




Pero de pronto no puedo disuadirlos,


porque no oigo ya mi soledad


y estoy lleno, saciado, como el aire,


de mi propio vacío resonante.




Y continúo diciéndome lo mismo, que no tengo


ninguna idea de quién soy,


dónde vivo, ni cuándo, ni por qué.




Alguien habla sin fin en la otra estancia.


Nada me sirve entonces. No estoy solo.


Estas palabras quedan afuera, incomprensibles,


como los guijarros de la playa. "


El Poder de la Palabra

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octubre 18, 2009

Un pequeño regalo para mis amigos

La gente va y viene,  es inevitable,
y es triste,
porque siempre queda un espacio
que sólo esa persona llenaba con su ser,
con su esencia...
Confiaré en que el tiempo estará de mi lado,
para que el momento en que ellos se vayan,
sea después de que llegue mi hora.



octubre 03, 2009

 AUSENTE